Golpe en el Gabinete: Renunció Manuel Adorni cercado por denuncias sobre su patrimonio
BUENOS AIRES. — En lo que representa la crisis política más profunda para el Ejecutivo, Manuel Adorni renunció este sábado a su cargo como Jefe de Gabinete de Ministros. Su dimisión pone fin a casi cuatro meses de un prolongado desgaste e intensas especulaciones, motivadas por una investigación judicial en curso por presunto enriquecimiento ilícito debido al notable incremento de su patrimonio desde que ingresó a la función pública.
El anuncio se oficializó a través de las redes sociales mediante una extensa carta pública dirigida al presidente Javier Milei. En el texto, el ahora exfuncionario argumentó razones personales, denunció un «ensañamiento» en su contra y apuntó directamente hacia la prensa:
«Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia».

Sin autocrítica y con fuertes elogios a Milei
A pesar de la gravedad de las acusaciones y las propiedades bajo la lupa de la Justicia —como un departamento en el barrio de Caballito y una vivienda en Indio Cuá—, la misiva de Adorni careció de autocrítica. El exjefe de Gabinete defendió su inocencia afirmando que no pesa sobre sus espaldas «un solo hecho de corrupción» e insistió en que se marcha con «la consciencia tranquila».
Asimismo, dedicó sentidos elogios al mandatario, calificándolo como «la única esperanza para la Argentina», y cerró con un agradecimiento directo a la secretaria general: «Gracias Javier. Gracias Karina. Un abrazo enorme. Fin». El presidente Milei se limitó a replicar el texto en sus redes oficiales, aunque no se concretó una reunión presencial en la Quinta de Olivos para la despedida.
Repercusiones políticas y el armado de la sucesión
La salida del emblemático funcionario generó un fuerte impacto en el arco político y dentro del propio Congreso de la Nación, donde el oficialismo venía de sufrir duras tensiones —incluyendo cortocircuitos con aliados del PRO— por blindar al ministro ante los pedidos de interpelación. Mientras sectores de la oposición señalaron que la renuncia «llega tarde» y exigieron que se profundicen las investigaciones judiciales, desde los bloques aliados celebraron la medida al considerar que la polémica «absorbía horas de debate y paralizaba el Parlamento».
En Balcarce 50 ya se trabaja a contrarreloj en la reestructuración del organigrama estatal para dejar atrás la crisis institucional. El nombre que cobró mayor fuerza en las últimas horas para sucederlo es el del actual ministro del Interior, Diego Santilli, quien absorbería las funciones de ambas carteras bajo una superjefatura unificada, un esquema técnico que el Gobierno nacional ya implementó previamente en su gestión.



